Os leo y creo que se está magnificando (y sobrevalorando) la importancia del petróleo en esto. Recordemos que #EEUU hace años que logró la autosuficiencia en hidrocarburos, no necesita el petróleo de #Venezuela. Y sí, esto no quiere decir que #EstadosUnidos vaya a renunciar al petróleo, el petróleo venezolano corre a raudales y es de un tipo específico, muy pesado, para el cual Estados Unidos tiene tecnología adaptada para su refinado y comercialización (recordemos que comercia ya con él). Demasiado tentador. Habrá que ver, después de esto, a qué acuerdos se llega con el nuevo Gobierno en cuanto a contratos por el petróleo.
Y sí, ya lo he dicho aquí varias veces, #Trump reconoció abiertamente que de lo que más se arrepentía de su primer mandato era de no haberse quedado con el petróleo de Venezuela, pero recordemos que el objetivo personal primero de Trump en este mandato es el Nobel de la Paz, no el petróleo venezolano. Y esa es la principal motivación de la agresión (esa, y la recuperación del dominio del continente).
Que el petróleo es un caramelo suculento y también está en la mira, sí. Pero yo no descartaría que, si se consigue la destrucción del régimen chavista y la restauración de la democracia en Venezuela, Trump se conforme con eso y si acaso algunos contratos ventajosos.
Que es verdad que EE.UU. nunca (o casi nunca) ha atacado a un país sin una contraprestación, normalmente en recursos, pero el EE.UU. de Trump no es el EE.UU. de siempre.