Ya veremos en qué resulta lo de prohibir por ley que menores de 16 usen redes sociales.
No es un método correcto de proteger el desarrollo mental durante los años de educación escolar obligatoria.
Invertir en mejores sistemas, software y educación para facilitar el control parental sí lo sería.
Centralizar todo el control en el gobierno y obligar a pasar verificaciones de IDs inalterables para todo lo que cada ciudadano hace con sus dispositivos en esta era nos pone en peligro a todos.