Pues estoy a favor de prohibir a los menores de dieciséis acceder a las #redessociales, hay que proteger los cerebritos de los ciudadanos de corta edad, nuestros cachorros, aunque a los viejos correosos nos dé lata.
A ver como se implementa de la manera menos invasiva posible. En el plano de la gestión intra-familiar, que los zagales no tuvieran smart phones ayudaría mucho.
A lo mejor sería más fácil de aplicar si hiciéramos como Estados Unidos y obligáramos a las tecnocorporaciones forasteras a vender su negocio a empresas u organizaciones locales (lo que hizo EEUU con Tik Tok, vamos), entendiendo por locales las radicadas en la UE con propietarios UEuropeos o, fantaseando a tope, un organismo de supervisión mixto participado por la UE y Mercosur.